Soledat

  • Ubicación Sabadell
  • > Cliente Privado
  • Año 2017
  • Estado Construido
  • Categoría Arquitectura
  • Escala City
  • Equipo OUA Group

Es importante prever la posibilidad de que los edificios se puedan adaptar a las necesidades cambiantes de sus usuarios

Proyectar la futura casa de un muy buen amigo es un reto añadido para cualquier arquitecto. En OUA, nos gustan los retos y este proyecto es un ejemplo de cómo los convertimos en casos de éxito. Con la luz y la versatilidad como objetivo, y el entendimiento y la confianza como cimientos, Oriol Serrat, director del Área de Arquitectura, completa una casa unifamiliar que se adapta a las necesidades cambiantes de una familia.

¿Cuál es la semilla del proyecto?
El proyecto está pensado para un amigo, su pareja (también amiga) y sus tres hijos (dos niños de cinco y ocho años y una niña de un año). Desde un inicio, se tiene en cuenta que sus necesidades irán cambiando a medida que vayan pasando los años y los hijos vayan creciendo; por eso, el proyecto se plantea de tal manera que se pueda ir adaptando a estas nuevas necesidades. Hicimos muchas reuniones, comidas y cenas con toda la familia para establecer sus prioridades e intercambiamos muchos correos electrónicos con listas de preocupaciones, propuestas, ideas y consejos hasta llegar a conceptualizar una casa a medida.

¿Qué detalles permiten que la casa sea flexible?
La habitación de los niños se proyecta inicialmente como un gran espacio de 50 m², pero está planteado de tal manera que, cuando estos crezcan y necesiten espacios propios, se pueda dividir en dos o tres habitaciones. Al fondo de la parcela, se ha dejado un espacio para que, en un futuro, si es necesario, también se pueda construir un estudio, una sala de juegos o, incluso, un pequeño espacio donde los hijos adolescentes puedan tener su intimidad.

Además de la adaptabilidad, ¿qué otros requisitos ayudan a perfilar la propuesta?
La luminosidad era un elemento muy importante para la familia y se consigue potenciar al máximo con el uso general del blanco, grandes ventanas y la incorporación de un patio central acabado con baldosas brillantes que conecta visualmente todos los espacios de la casa y los baña con luz natural.

Las ventanas crean un juego de perspectivas muy interesante…
Sí, y favorecen un sistema de ventilación cruzada que propicia la sostenibilidad del proyecto en el ámbito energético. Además, su composición permite conectar los diferentes espacios y, a la vez, poder compartimentarlos de manera acústica y visual.

¿Cómo ha influido el entorno en la definición del proyecto?
La edificación se ha alineado con las casas vecinas y se ha optado por un acabado continuo y una composición de ventanas a juego con la mayoría de edificios de la zona.

Un valor en alza…
La importancia de prever la posibilidad de que los edificios se puedan adaptar a las necesidades cambiantes de sus usuarios, ya sea a nivel profesional, por cambios en la estructura familiar o cualquier otro cambio en la manera de habitar, como por ejemplo los vividos durante la crisis de la COVID-19. Sobre todo, si se trata de una familia con niños pequeños.