Nau Cal Herrera

  • Ubicación Sallent
  • > Cliente Público
  • Año 2010
  • Estado Construido
  • Categoría Arquitectura
  • Escala Neighbourhood
  • Equipo OUA

A escala simbólica, era importante no perder la imagen original del edificio donde tantas mujeres del municipio habían trabajado

Los tiempos cambian y la arquitectura se adapta. Con la rehabilitación de la nave Cal Carrera, OUA convierte una antigua fábrica de Sallent en un espacio cultural polivalente. La actuación hace honor al pasado industrial de la zona manteniendo la fachada del edificio y rehaciendo el interior para crear nuevos espacios que den cabida al abundante tejido artístico de la zona. Oriol Serrat, director del Área de Arquitectura, nos revela las claves de este proyecto.

¿De qué necesidades parte el proyecto?
Sallent es un municipio con mucha actividad cultural y faltaban más espacios para acoger esta importante oferta. Es una actuación que se esperaba desde hace muchos años. El programa funcional estaba muy claro: crear dos salas polivalentes, una principal y una secundaria, con capacidad de funcionamiento independiente, simultáneo y con dos accesos diferenciados.

En la sala principal, se pueden organizar desde espectáculos para 250 espectadores sentados hasta conciertos para unos 1000 espectadores de pie. La sala de la planta primera puede acoger varias actividades, como exposiciones, audiciones, conciertos y espectáculos con un formato más reducido.

¿Cuáles son algunos de los elementos clave de la obra y por qué?
La conservación de la composición austera, clara y ordenada de las fachadas del edificio original, que solo se ha resaltado repicando, saneando y pintando. Es una decisión que da identidad al proyecto manteniendo la imagen de la fábrica. La elección del color blanco es importante porque crea un contraste con el entorno fabril, sugiere neutralidad y novedad y, además, refleja el blanco de la mina de sal que hay justo delante. También es importante destacar la construcción de la plaza en el acceso principal, un nuevo elemento que conecta el espacio con el centro histórico del municipio.

¿Cómo afrontáis el reto de actuar sobre un edificio con tanta historia?
Con mucho respeto, que se traduce en un intenso diálogo tanto con el cliente como con los habitantes de Sallent y futuros usuarios del espacio. La arquitectura es un reflejo de la vida y, aun teniendo en cuenta la necesidad principal de adaptar la vieja nave a las nuevas necesidades del pueblo, hemos querido mantener viva su historia conservando la forma icónica y actuando sobre el interior. A escala simbólica, era importante no perder la imagen original del edificio donde tantas mujeres del municipio habían trabajado cosiendo tejidos. Es una decisión para rendirles homenaje a ellas, un colectivo que en su momento fue muy invisibilizado y poco valorado.

¿Qué metodología se ha seguido para proyectar los espacios?
Durante la redacción del proyecto fuimos a visitar varias salas polivalentes y teatros para escuchar de primera mano las necesidades de los diferentes usuarios y construir espacios cómodos tanto para el público como para las personas que trabajan en ellos: los actores y actrices, los técnicos de sonido y de luz, el personal de mantenimiento, etc.

¿Cómo se consigue reducir la huella ecológica del proyecto?
A menos esfuerzos, menos residuos. La decisión de aprovechar la fachada original no solo mantiene viva la historia del edificio, sino que optimiza recursos. También se ha incorporado un sistema de aislamiento térmico para reducir la demanda energética del edificio. Finalmente, se ha buscado un máximo aprovechamiento del espacio, subdividiendo el sistema de climatización para que sea sostenible abrir el edificio para realizar actividades de aforo reducido.

¿Qué reflexiones plantea el proyecto para el sector?
La posibilidad de adaptar edificios antiguos a nuevas necesidades sin tener que construir de nuevo y la voluntad de generar proyectos a partir del diálogo con las personas que lo acabarán utilizando. Se han tenido mucho más en cuenta valores como la atención a las diferentes necesidades del municipio, la sostenibilidad y la polivalencia antes que el hecho de producir un proyecto emblemático que pueda ser reconocido dentro del sector.