Mykita

  • Ubicación Barcelona
  • > Cliente Privado
  • Año 2018
  • Estado Construido
  • Categoría Arquitectura
  • Escala City
  • Equipo OUA Arquitectos asociados, S.L.P.; OUA Gestión del territorio y urbanismo S.L.; Jordi Artigas y Masdeu, arquitecto

«El planteamiento de ‘no hacer nada’ o hacer lo mínimo con la arquitectura existente tiene un efecto absolutamente expresivo»

Menos es más, y así lo demuestra esta actuación de reforma de un local en el corazón de L’Eixample para acoger una tienda de gafas de una marca alemana. Neutralidad y minimalismo resaltan un producto moderno enmarcado en una arquitectura desnuda hasta la esencia. Òscar Company, uno de los arquitectos responsables de la obra, nos descubre algunos detalles.

¿Cuál es el punto de partida del proyecto?
Mykita es una marca de gafas hechas con la última tecnología en impresión 3D y pliegue en chapa de acero o titanio de una sola pieza. Mykita tiene tiendas en todo el mundo y, con la intención de adaptarse a la idiosincrasia de cada ciudad con tienda física, su libro de estilo se limita a tres simples elementos: el color blanco, el uso de luces de neón y un mueble reticular modular para la exposición de los productos. La neutralidad de estos elementos marca el estilo Mykita y, a su vez, deja espacio para que cada establecimiento los enmarque en la identidad del lugar donde se ubican. Nuestro objetivo: crear un local Mykita con identidad Barcelona.

¿De qué manera decidís expresar la identidad de Barcelona?
El hecho de tratar con un edificio catalogado con elementos de interés patrimonial dentro del conjunto especial de L’Eixample nos llevó a desnudarlo para remarcar esta cualidad tan característica. La actuación se reduce a vaciar el local para destacar el producto y los elementos icónicos de la arquitectura propia de la Barcelona del siglo XIX, como son la obra vista, los techos altos con entrevigado de acero y la bóveda catalana.

La obra vista y la clásica bóveda catalana dialogan muy bien con elementos más modernos como la entrada, las luces de neón y la escalera de hormigón.
Un local comercial tiene que seducir al peatón. La entrada busca transparencia total y las luces de neón atraen la mirada hacia el interior, con el característico mueble de exposición Mykita en el punto de fuga. La escalera ha sido diseñada casi como un elemento escultórico que conecta la planta baja con un altillo mediante un pavimento continuo que cubre todo el espacio como si fuera una alfombra.

El espacio ha intentado establecer un diálogo paralelo con la marca, enfatizando la diferencia entre los elementos del entorno (vistos, desnudos, remarcando su autenticidad y haciendo referencia al proceso) y los elementos de nueva incorporación (variados en cuanto a colores y materiales y diseñados ad hoc) que hablan de su visión precisa e innovadora.

Además del marco de la entrada, las luces de neón o la escalera, entre estos elementos destacan también las mamparas de cristal rojo, los muebles de madera de roble noble o los asientos con estructura tubular amarilla que combinan con el color de algunos de los soportes de exposición de gafas adicionales del mueble Mykita.

¿Qué aprendizaje extraéis de la obra?
Menos es más. A veces, buscamos soluciones complicadas cuando las respuestas se encuentran en el mismo proyecto. El planteamiento de “no hacer nada” o hacer lo mínimo con la arquitectura existente, en este caso, tiene un efecto absolutamente expresivo. La mínima intervención supuso cuidar al máximo todos los pequeños detalles que completan la obra: mobiliario, carpintería, iluminación, escalera, barandillas y pavimento.