Llobregós – Can Mateu

  • Ubicación Gualba
  • > Cliente Privado
  • Año 2020
  • Estado En proceso
  • Categoría Urbanismo
  • Escala Neighbourhood
  • Equipo OUA

«La protección del patrimonio urbano e histórico puede convivir con el crecimiento del barrio»

Ubicado en una parcela con mucha inclinación, cerca del túnel de la Rovira, este proyecto urbanístico de modificación del planeamiento de la calle Llobregós y la bajada de Can Mateu destaca por la dotación de viviendas y espacios verdes en pro de la conservación y mejora del entorno de las emblemáticas casas de las lavanderas de Horta. Jordi Artigas y Núria Noguer, del Departamento de Urbanismo de OUA, nos hablan del proyecto.

¿Cuál es la historia de las casas de las lavanderas de Horta?
En Barcelona, desde el inicio del siglo xvii y hasta muy entrado el siglo xx, la mayoría de viviendas no disponían de agua corriente ni de espacios adecuados para lavar la ropa, por lo que la gente tenía que hacer la colada fuera del hogar, en lavaderos públicos o contratando a lavanderas. El municipio de Horta, por su situación a los pies de la sierra de Collserola, gozaba de abundantes fuentes de agua de los arroyos y torrentes que bajaban de la montaña, así como de mucho sol, viento y espacio para tender ropa. Esto hizo que algunas mujeres del barrio convirtieran la actividad de lavar la ropa en una profesión que durante generaciones tuvo mucha presencia en el barrio y que todavía existe en algunos conjuntos de casas.

¿En qué consiste el proyecto?
Se ha hecho una reinterpretación jurídica y urbanística del planeamiento para poder reordenar el espacio. Este plan hace posible proteger y poner en valor las casas de las lavanderas, evitando que estas puedan ser derribadas o se pueda construir a su alrededor a través de un nuevo espacio verde. El proyecto trabaja de manera clara a escala de barrio, mejorando los ejes de conexión de Horta con el resto de la ciudad gracias a la ampliación y adecuación de la calle Llobregós. Finalmente, se ordenan las volumetrías anexas a la bajada de Can Mateu con una intervención urbana de carácter privado que otorga al barrio nuevas viviendas.

A la hora de abordar proyectos de urbanismo como este, ¿qué es lo más importante?
La observación e investigación del contexto del distrito de Horta-Guinardó, y más concretamente del barrio y de su entorno directo, nos ha permitido entender la urgente necesidad de proteger el patrimonio modificando el planteamiento actual. Este proceso de investigación es muy importante en todos los proyectos de urbanismo, puesto que es la única manera de entender cómo podemos aportar valor al contexto sin deteriorarlo y aprovechando al máximo las ventajas que tiene. Cada entorno es único y diferente, y el urbanismo se encarga de adaptarse a estas necesidades precisas para cada caso.

¿Qué especificidad tiene la zona y cómo dialoga el proyecto con esta?
El barrio de Horta se encuentra dentro de la zona de protección especial del ambiente atmosférico de la Región Metropolitana de Barcelona. Esta área de protección atmosférica engloba 40 municipios de la comarca del Barcelonès, Baix Llobregat, Vallès Occidental y Vallès Oriental que superan los niveles de contaminación de la directiva europea sobre la calidad del ambiente. En este sentido, la creación de un nuevo espacio verde no solo permite proteger el entorno de las emblemáticas casas, sino que contribuye a mejorar la calidad del aire para cumplir con los valores previstos en la legislación.

¿La protección del patrimonio urbano e histórico puede convivir con el crecimiento de un barrio?
Sí, se pueden seguir construyendo viviendas sin deteriorar el entorno y poniéndolo en valor. Interpretar y conocer la normativa en el ámbito urbanístico, y modificarla si hace falta, aporta soluciones equilibradas para un crecimiento controlado y sostenible.