Hotel Orangine

  • Ubicación L'Hospitalet de Llobregat
  • > Cliente Privado
  • Año 2021
  • Estado Construido
  • Categoría Arquitectura
  • Escala Neighbourhood
  • Equipo Laura Coladas, Oriol Serrat, Anna Cases, Rafel Gras

«La decisión de no derribar para rehabilitar y reaprovechar la arquitectura existente es un valor en alza»

No derribar, conservar y rehabilitar es una tendencia al alza que, además de contribuir a una mayor sostenibilidad en la práctica arquitectónica, otorga singularidad a los proyectos. Es el caso del nuevo Hotel Orangine, un proyecto basado en la transformación de un edificio que era una antigua imprenta en un hotel lleno de carácter. Laura Coladas y Oriol Serrat, del Departamento de Arquitectura de OUA, nos explican el proyecto.

Empecemos por el cliente…
Es una pequeña empresa hotelera familiar que decide invertir en la compra de una antigua nave en L’Hospitalet de Llobregat, zona emergente y creciente en expansión por la moratoria hotelera del centro de Barcelona. Al tratarse de una zona no objeto de turismo, el cliente apuesta por la polivalencia y se dirige a diferentes perfiles de clientes.

¿Cuál es el objetivo del encargo?
El proyecto prevé conservar y restituir el diseño original de la estructura del edificio que mantiene las condiciones de origen y la esencia de un edificio industrial. En el caso de la fachada, se pretende modificar la morfología de la misma para integrarla al nuevo uso previsto para el edificio. Así, se ha concebido como un nuevo elemento, pero con reminiscencias de materialidad de la antigua imprenta.

¿Qué parte del proceso ha sido más importante?
El diálogo con el Ayuntamiento de L’Hospitalet para entender qué se podía conservar y mantener del edificio y, a la vez, hacer el cambio de uso ha sido vital. Ha sido necesario entender bien tanto el encargo como la normativa y la arquitectura de origen.

¿Cuál ha sido uno de los mayores retos?
Los requerimientos acústicos que había que aplicar para el funcionamiento de un hotel, donde la acústica es muy importante. Las grandes alturas del espacio y el juego de diferencia de alturas que se ha aplicado en el interiorismo han supuesto un reto para el control de la acústica.

¿Qué decisiones se han tomado en materia de sostenibilidad?
La decisión de no derribar para rehabilitar y reaprovechar la arquitectura existente es uno de los valores más importantes por el cual hemos optado. También se ha mejorado la optimización térmica del edificio mediante aislamientos muy potentes.

¿Qué elementos otorgan singularidad al proyecto?
Se trata de una intervención que genera mucha permeabilidad con el entorno al incorporar un tipo de actividad poco común hasta la fecha. Además, la abertura de la medianera hacia el espacio público ha permitido abrir el edificio al entorno directo del barrio. Concretamente, en el interior de la isla, se encuentra la Plaça de les Vidrieries Llobregat, con zonas verdes y espacios de juego infantil.