Hotel Novetats

  • Ubicación Barcelona
  • > Cliente Privado
  • Año 2014
  • Estado Construido
  • Categoría Arquitectura
  • Escala City
  • Equipo OUA Group en colaboración con otro despacho de arquitectura

La recuperación del espacio interior de isla es un detalle que recoge el proyecto inicial de L’Eixample, y hacerlo realidad nos ha permitido crear un nuevo espacio público

Situado en un entorno privilegiado de L’Eixample de Barcelona, a tan solo ciento metros de Plaça Catalunya, se alza el nuevo Hotel Novetats. El proyecto se caracteriza por la sobriedad y la elegancia con las que se realza el estilo neogótico de la vecina Casa Rocamora y la manera en que se recupera el interior de la isla para un uso público.

La nueva obra ofrece un juego de volúmenes que crea interesantes luces y sombras y aprovecha al máximo los espacios interiores y exteriores. Con una superficie total de 8.400 m², este nuevo hub urbano incorpora, además del hotel de 5 estrellas y la isla interior abierta a peatones, una azotea con piscina, un espacio comercial y de restauración y un aparcamiento subterráneo. Nos ofrece más detalles Àlex Gómez, uno de los arquitectos de OUA encargado del proyecto.

¿Cuál es el elemento más destacado de la propuesta?
La volumetría de la fachada, que es más fragmentada que la del resto de edificios de L’Eixample. Esta innovación en el juego de volúmenes nos ha permitido resolver la transición con la Casa Rocamora, enfatizar el nuevo acceso al interior de isla público y facilitar al máximo el aprovechamiento de los espacios interiores y exteriores. Así, hemos potenciado las condiciones de iluminación natural de las estancias, hemos reducido el gasto energético y hemos creado unas perspectivas visuales atractivas y respetuosas con el entorno.

¿Cómo influye la ubicación en la definición del proyecto?
El hecho de tratarse de un proyecto de arquitectura urbana situado en el eje neurálgico de la ciudad convierte el hotel en un espacio de conexión estratégico no solo con esta, sino con todo el municipio.

De aquí la voluntad del proyecto de aprovechar al máximo el espacio edificable, pero también la apuesta para dinamizarlo y abrirlo a la ciudadanía. En este sentido, el diálogo con diferentes agentes del Ayuntamiento y un análisis exhaustivo del urbanismo de la zona han hecho posible un proceso de diseño altamente participativo y han permitido mejorar la relación del edificio con los espacios adyacentes.

¿Qué elementos concretos facilitan la relación del edificio con el entorno?
La recuperación del espacio interior de isla, por ejemplo. Es un detalle que recoge el concepto inicial de L’Eixample y hacerlo realidad nos ha permitido crear un nuevo espacio público para los ciudadanos. Se accede a través de un gran pasaje a doble altura situado en la calle Casp, en el que la luz natural tiene un papel protagonista.

La planta se caracteriza por circular alrededor de dos patios dispuestos uno en cada fachada. Estos patios otorgan luz y privacidad en las habitaciones que los rodean, además de aportar iluminación cenital a la planta baja del hotel.

Las terrazas son elementos emblemáticos de la ciudad de Barcelona y este edificio es un claro ejemplo del potencial que se puede sacar. Las hemos proyectado en diferentes niveles, con zonas de vegetación horizontal y vertical y siempre transitables, de tal manera que permitan disfrutar a los usuarios del hotel de las maravillosas vistas al Passeig de Gràcia y dibujen nuevas perspectivas sobre la Ciudad Condal.

El mayor reto ha sido generar una transición amable en la fachada compartida con la histórica Casa Rocamora.

¿Cómo se afrontó este cambio de lenguaje entre más de un siglo de arquitecturas?
Hemos querido crear contraste y continuidad con la Casa Rocamora. A través de un conjunto de volúmenes de líneas sencillas, buscamos realzar el conjunto arquitectónico diseñado por Joaquim Bassegoda i Amigó en 1917. También hemos buscado ciertas conexiones para favorecer la transición entre las fachadas: hemos alineado la cornisa con una pared opaca, hemos elegido una piedra artificial similar a la piedra de Montjuïc para crear homogeneidad en cuanto a la textura y el color y, a través de grandes aberturas, hemos replicado la geometría de la parte superior de la Casa Rocamora.