Horta Novella

  • Ubicación Sabadell
  • > Cliente Privado
  • Año 2017
  • Estado Construido
  • Categoría Arquitectura
  • Escala City
  • Equipo OUA Group (Jordi Framis y Oscar Company)

«Apostamos por una arquitectura contundente y marcada por la materialidad para recalcar el valor y la escala del casco antiguo sin mimetizarse con el entorno»

Una utopía hecha realidad: conseguir luz, espacio, amplitud y una zona ajardinada con piscina en el casco antiguo de Sabadell. El proyecto unifica varias parcelas de dos calles continuas y crea dos edificaciones plurifamiliares con un interior de isla comunitario y un aparcamiento en planta sótano. Charlamos con Jordi Framis y Òscar Company para entender las decisiones que hay detrás de cada detalle.

¿Qué elementos hacen que el proyecto sea tan singular?
Crear un espacio muy luminoso y muy abierto en el centro de Sabadell, con pisos grandes y con una gran zona comunitaria con piscina es muy remarcable. Se ha hecho un gran trabajo de aprovechamiento urbanístico uniendo diferentes parcelas y creando pisos de gran profundidad, invirtiendo los dúplex para que las zonas de terraza conecten con la sala de estar.

En cuanto a los detalles, elegir un ladrillo blanco, en contraste con el color de las edificaciones del entorno, es una clara apuesta por la diferencia, una decisión valiente y atrevida que realza el valor estético del proyecto.

¿Qué capacidad tienen los nuevos edificios?
Cada edificio se adapta a la escala de cada una de las calles a las que dan fachada. El edificio que da a la calle Sant Cugat es más pequeño, ocupa dos parcelas y presenta un total de ocho viviendas: dos en planta baja, tres en planta primera y tres dúplex en planta segunda y ático. El edificio frente a la calle Horta Novella ocupa cuatro parcelas y presenta trece viviendas: tres en planta baja, cuatro en planta primera y seis en planta segunda, cuatro de las cuales son dúplex.

¿Cómo se han organizado los espacios exteriores?
Todas las viviendas de planta baja cuentan con jardines particulares, con un pequeño porche de diferentes dimensiones que incluye una franja de pavimento duro en contacto con la fachada, y un pavimento vegetal hacia el interior de isla.

Desde los vestíbulos interiores de la planta baja de los dos edificios se puede acceder, mediante un pasillo exterior, al espacio libre y comunitario. Este espacio resuelve, con una suave pendiente, el desnivel entre las plantas bajas de los dos edificios y crea un nuevo eje de comunicación entre dos calles antes incomunicadas, desde donde se puede acceder a la zona de recreo infantil, zona de piscina y zona ajardinada.

¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de concebir los espacios?
Al tratarse de una promoción de viviendas donde no conocíamos al usuario final, los interiores de cada piso han sido concebidos para que se puedan habitar y transformar de varias maneras, priorizando que sean fácilmente adaptables a las necesidades de cada propietario. De este modo, no se ha impuesto una arquitectura de molde, sino que se han diseñado diferentes tipologías de vivienda para diferentes tipos de usuario. Un caso claro lo encontramos en los dúplex de planta segunda, donde el hecho de invertir el orden de las estancias de día (comedor, cocina-sala de estar) y de noche (dormitorios) ha facilitado al máximo el aprovechamiento de las terrazas de planta cubierta, otorgando la máxima iluminación a los espacios.

Por otro lado, implementar una arquitectura nueva en un ámbito de carácter muy marcado siempre presenta muchos retos, los cuales, sumados a la necesidad de integrarse con el entorno, pueden acabar coartando la propuesta. Nuestra respuesta fue apostar por una arquitectura contundente, muy marcada por la materialidad, con una relación de llenos y vacíos que ha querido recalcar el valor y la escala del casco antiguo de Sabadell sin querer mimetizarse con el entorno. El aspecto monolítico del edificio se presenta como una propuesta atrevida en un contexto muy diverso y con una entidad muy propia y reconocida en Sabadell.

Era importante que en todo momento se pudiera leer la transparencia entre los espacios en planta baja. Estos dan profundidad desde la calle y hacia el jardín interior como una reminiscencia a los cascos antiguos de las ciudades del siglo xviii, donde los patios hacían de transición entre los espacios públicos y privados de las viviendas. De este modo, la morfología de la arquitectura se adapta al entorno, recuperando la esencia de la tradición y adaptándola a las nuevas maneras de vivir.